Para comenzar... otra vez.

Gilthoniel estaba sentada en el sillón más cercando a la ventana con la vista fija en algún punto del horizonte mientras los escasos rayos de sol invernal golpeaban su rostro.
Cualquiera diría que estaba aburrida, sin nada que hacer, pero yo la conozco demasiado como para no saber la verdad: ella no estaba ahí.

¿Y dónde entonces?

En realidad no lo sé. Nadie lo sabe.
Es un lugar demasiado escondido como para encontrarlo. Un lugar que no está dentro de los confines de nuestro mundo, ni siquiera en nuestra imaginación.
Es un lugar completamente desprovisto de lógica, un lugar fantástico, maravilloso, y a la vez, real.
Es un lugar que no debería existir.
Así de simple.