20 octubre

Compañero, usted sabe. No hasta dos, ni hasta diez. Y cuando digo esto, no alerte sus fusiles, ni piense qué deliro. Recuerde con y sin nostalgia. No para que acuda, presuroso en mí auxilio. Sino para saber a ciencia cierta. Aunque sea hasta dos, aunque sea hasta cinco. Pero hagamos un trato. Recuerde con y sin nostalgia. A pesar de la veta, o tal vez porque existe. Compañero, usted sabe.








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*Benedetti, obvio


Informe II (1.38 29.09)

Desvariando de insomnio entre las sutiles diferencias que separan a actantes de actores en la filosofía lenguaestratosférica de Greimas, estoy lo suficientemente distraída como para escuchar la Limón Soda que pasa por mi garganta como una ligera marea de espuma chocando contra el paladar.


Cotidiana V

Entre las copas de vino y los platos mal condimentados de productos estacionales, la arena de las zapatillas aún se acumula en la punta de mis pies; mientras, mi hermana tecletea como loca cada vez que el sonido del msn la llama y yo me dedico a deslizar la roja punta del lápiz bic en un papel sucio de cartón; son cuentos paralelos que confluyen al compas de un guitarreo youtubeano.


viceversa personal

A fuera se libra una de esas batallas que la gente llama épicas con terror. Balazos, lacrimógenas, sirenas de pacos y de ambulancias. Aquí adentro con suerte me afecta el ya debilitado olor a acido, pero la batalla también es épica con terror. Porque, como acabo de escuchar, se que tengo desazones de verte… o sea resumiendo estoy jodida y radiante, quizá más lo primero que lo segundo y también viceversa.


Informe I (12.37 12.09)

Aquí cerca suena una guitarra y una voz pastosa con olor a cigarro. Allá lejos un par de tiros al aire.


In-públicable



Mmm?

A veces me encuentro con que existen personas, y no miento, una en particular, que gustan de dejar tirados ciertos detalles que a la mayoría no le importan, porque obviamente no son de su incumbencia; pero están ahí y gritan desesperados llamando la atención.
He recogido un par; los he cliquado, tomado, leído, absorbido, interpretado, y extrapolado; entre comillas podría decir que los di vuelta al revés, pero también al derecho.
Y… me conmueven, pero a la vez me encantan.
Siento que si existen es por una necesidad que yo también tengo, y sin embargo no puedo voltear en el caminito de migajas que esa persona sí logra, aunque intenten llamar la atención pasando desapercibidos.
Quizás sea porque yo no tengo un elemento tan potente como el transito y sus señales con que comparar las cosas que existen y las que no; pero en fin, esa sería mi rebuscada reflexión de hoy.