Escena 1

En medio de un comedor normal, dos personas de diferentes edades sentadas en los sillones. La más joven tiene un notebook sobre sus rodillas y tipea con la mirada perdida en la pantalla; la otra persona, de más edad, ve televisión. Suena La Marsellesa.

- Ese si que es un bonito himno.
- Ajá.
- Me pregunto de que hablará...
- No lo sé. Lo estudié en 7mo básico, cuando nos pasaban francés... Solo recuerdo la primera linea... hablaba sobre un día de gloria, o algo así...
- ¿Por quéno lo buscas?
- ¿Ah? ¿Cómo?
- ¡En esa cosa!
- ¡Ah! Por eso digo... Cinco segundos, lo googlearé...
- Ya po'.
- Aquí está.
- ¿Qué dice? Tiene toda la pinta de hablar de cosas pacificas...
- Ehmmm... de hecho...
- ¿De hecho?
- Wuajajajajaaja.
- ¿Qué dice?
- Ejem. Cito: Marchemos, hijos de la patria, que ha llegado el día de la gloria. Sabía que decía eso...
- Ya, pero ¿Qué tiene?
- No he terminado:

El sangriento estandarte de la tiranía
está ya levantado contra nosotros. (bis)
¿No oyes bramar por las campiñas
a esos feroces soldados?
Pues vienen a degollar
A nuestros hijos y a nuestras esposas.

- Guau.




Parentesis

Mientras J. le soltaba un par de los habituales sarcasmos cariñosos a G. - "¡Usted no opine, esclavo!" - S. reía tan estruendosamente como siempre.

- ¡OMG! Tengo que mostrarles algo.... - soltó teatralmente J. plantando la curiosidad. - ¿G.? ¿Mi mochila?
- En la pieza...
- ¿Y qué esta esperando? - dijo J. con voz de líder. - Vaya a buscarla, ¡meh! - siempre usaba ese tono de ofendida cuando quería molestar a G., pero esta la ignoro deliberadamente.
- Cuidadito - S. chasqueó la lengua, puso los ojos en blanco y siguió riendo fuerte.

Las dos chicas, que seguían jugando al amo y esclavo, se levantaron y corrieron hasta el dormitorio, pero S. no se movió. Cuando sus amigas dejaron de mirarla, la sonrisa que antes cruzaba su cara se desvaneció de la misma forma en que se desinfla un globo lleno de aire. Una pequeña arruga se abrió camino entre sus cejas y su mirada se perdió, cientos de kilómetros a la distancia, mientras mantenía la vista fija en el cordón de su zapato.
Desde la habitación se escuchaban las carcajadas de J. y G., que al parecer ya entraban es la fase de represión.
S. estiró lentamente la comisura derecha de su labio, subiendo el pómulo, logrando que su boca entera se curvara en una especie de sonrisa torcida. Torcida.

- ¡S.! - la llamó G.
- ¡Hermano mío! - canturreó J.

S. sacudió la cabeza, y se restregó los ojos, como si acabara de despertar. Suspiró solo una vez, larga y pesada-mente, y en menos de un pestañeo, instaló de nuevo su habitual gran sonrisa.

- Ya voy, ya voy - gritó levantando se y corriendo hasta la pieza.

El común de los mortales jamás la había visto sin reír, o haciendo esos extraños ruiditos ahogados, y aunque J. y G. la conocían lo suficiente como para descifrar las excepciones, ese día no notaron el engaño. Cómo podrían, si hasta los ojos de S. brillaban de alegría.


punto de vista

Elizabeth dormía tan plácidamente como cualquier otro día cuando se despertó. Se volteó hasta quedar boca arriba, como se supone uno debe dormir, y abrió los ojos. Luego se sentó en la cama, con la mano derecha se restregó el ojo izquierdo, y con la mano izquierda se rasco el muslo derecho hasta que sus uñas se marcaron dejando delgadas lineas color rosa en su piel blanca. Se levantó y arrastró los pies hasta la cocina. Puso a hervir agua y descolgó una taza del estante. Se sirvió café, una cucharadita grande y tres de azúcar. Sacó un yogurt del refrigerador y abrió solo la esquina del papel. Dio un sorbo, sintiendo el frío en sus labios por primera vez en toda la noche. Tomó el termo y puso agua caliente en la taza del café, y agarrándola desde la oreja se la llevó de vuelta a la cama. Antes de tenderse encendió el televisor.

*

Dormía como cualquier día cuando me desperté. Había estado soñando con el mar, y aún podía sentir esa ligera brisa golpearme la cara, desde las
profundidades de mi almohada. Me volteé para alejar esa sensación y volver al mundo. Todavía siento que mis párpados pesan, se resisten a mantenerse abiertos. Los obligo a reaccionar. Hoy no hay tiempo de perderse, aunque sea temprano. Las piernas también se niegan a afrontar el nuevo día. Las dejó marcadas en mi intento por controlar la insurrección. Tengo sed. Un café no me vendría mal, pero preferiría algo frío primero. También algo más contundente que solo agua. ¿No había dejado un par de yogures la última vez? Espero que aún estén ahí. Bingo. Nunca me gustó comer estas cosas con cuchara, qué sentido tiene aparte de dejar algo más que lavar. Me agrada lo frío que está. Ideal. Ahora sí sería genial un café. Casi pienso que hice exactamente lo mismo ayer, pero no me molesta la rutina. Ahora prenderé el televisor y hablaran de lo mismo de nuevo, y yo lo veré pensando en que me quedan quince minutos antes de tener que correr al trabajo.


Diálogos…

En Internet, abrir y cerrar ventanas es una cosa de todos los días; publicar, una cosa de una vez a la semana, o cada dos días si tienes tiempo, o el ocio nos aplasta; conocer o simplemente hablar con alguien, puede llegar a ser común, pero iniciar una conversación, y que el tema realmente derive hasta casi alcanzar la coherencia… tal vez solo se vea en un caso muy particular…


- … ¿Quién se fija en putos detalles? – escribió ella en el pie de la foto que subió a su página, era una en blanco y negro, sobre un árbol en medio de una solitaria colina.

- ¿Por qué dices que nadie se preocupa de los detalles? Como tú y como yo, hay miles de chinos que piensan igual. Siempre pienso eso para no sentirme solo ni especial. Hoy "amor eterno". Saludos. – comentó él en la bajada, aprovechando de promocionar su propia foto, y la pequeña reseña de la película del día. Casi al final había una pequeña referencia al protagonista “…Solo que acá, el novio de Mathilde (Audrey Tautou) es mas guapo…”

- La verdad es que sí, se ve mucho más guapo en esta peli… ¡Tiene buen gusto usted señor! Comentarios ociosos... nada más que aportar... ¡Saludos! – comentó ella también en la bajada.


- Yo aprendería a hablar francés para que él me cuentease, jajaja... Diablos. ¡Acabo de notar q huelo a pan quemado! Cero glamur yo. Saludos. PD: No me gusta que me digan señor. – respondió él.


- Me quedó una duda... ¿Qué hay de malo en sentirse especial? Saludos a tus chinos.

- Si es malo pos. Por que no somos especiales, ¿o no viste "el club de la pelea"? No somos un único y especial copo de nieve, solo somos la basura cantante y danzante de este mundo. A parte... ser especial es ser único, y realmente, ser único es una moda de mercado globalizada, tenemos tantos únicos que todos son iguales, jajaja. Saludos por 3º vez (esto parece un foro).

- Mmm... Lo más probable es que tengas razón... aunque mi EGOcentrismo no se queda tranquila con esa explicación. Obviamente no estamos solos en el mundo, tal vez ¡ni siquiera en el universo! (como en la ultima escena de los hombres de negro), pero me es casi imposible no pensar que puedo ser más que un simple número... tal vez no hoy, tal vez no mañana, pero algún día ¿quién sabe? ¿Cómo sabes si no te convertirás en el loser que al final salva a los yakees?

- ¿Ser más q un número? Interesante. Pero a fin de cuentas, el que no es un número, no existe. Anda a reclamar un cuerpo a la morgue sin rut, pues. Si al final todos tenemos identidad de mercado, y todo lo que pretendemos hacer en contra del sistema lo ha creado el mercado para dejarnos felices. En fin... no puedo hacerte pensar como yo. Eres libre de elegir el producto que te ofrece el mercado. Yo elegí el mas barato, pero sale caro a la larga, (chiste económico). Jajaja. Saludos.

- ¡¡Jajaja!! Bueno, pues yo tampoco puedo contagiarte mi EGO... ella es especialmente sensible a veces. Tal vez si estemos dominados por el mercado, el puto dinero que mueve el mundo, y a todos nosotros... pero bueno, (suspiro), es lo que hay y es la época en que nos tocó vivir... ¡Igual me resistiré hasta el final!

- ¡¡Dios!! ¡Has llenado 1/4 de mi libro de visitas! Jaja. En fin, igual esta bueno el tema, y sobre la conciencia, quizás yo me resista, pero a fin de cuentas, mi futuro dependerá del mercado, a no ser q me convierta en un director de películas B. Escucha Foo Fighter y libera tu furia, jajaja. Saludos.

- Qué puedo decir soy una ociosa... Bueno, liberaré mi furia por ahí... otro día seguiremos hablando… Saludos (supongo que por 6ta vez, jajaja)

- Mejor a la otra me dejas tu mail. Así seria mas fácil, jajaja. Saludos por milésima vez.


X's

Extraño la extraña exacerbación con que examinaba, tal vez con excesiva, exhaustiva, y exasperante exageración, cada expresión expuesta por aquel excelente Excéntrico


Es extraño volver a casa…

Extraño, porque igual ya esta implantado en uno la semilla de la cultura pop, o que se yo, que te dice que es el momento en que los personajes caminan lentamente por un sendero, en cualquier escenario, eso da lo mismo, se detienen en un punto, y cambian sus caras de héroes rudos, para mirar el horizonte con los ojos cargados por las emociones vividas y el rostro pálido por el cansancio de todo lo que han dejado atrás, y la música que se vuelve más lenta, tal vez no alegre, pero siempre con un grado de felicidad, y los tipos enfocan la visión en ese lugar especial, una casa en medio de un gran campo, o un parque, o una ciudad, y algo cambia por un segundo, sus caras se quiebran y aparece, con un cierto resplandor, un suspiro, y enseguida… la sonrisa… y los tipos sueltan en susurros los ya cliché “Vamos a casa”; o “He vuelto”; o simplemente silencio, y la música más fuerte para que hable por ellos, si es que no ha sido suficiente ya; y terminan de caminar lentamente, mientras la cámara se aleja, hasta que se pierden en la infinidad del paisaje que han añorado toda la película… Fin…

¡¿FIN?! ¿Y ahora…?


Five minutes with Arctic Monkeys

That night I bet that you look good on the dance floor, with your shoulders cold as the night you're an explosion, you're dynamite.
I didn't know if you're looking for romance, I didn’t know what you’re looking for, I just said, I bet that you look good on the dance floor, dancing to electro-pop like a robot from 1984.

Will there be another one quite as desirable as you?
One look sends it coursing through the veins, oh how the feeling races
Back up to their brains to form expressions on their stupid faces
They don't want to say hello, like I want to say hello
My heartbeat's at its peak, when you're coming up to speak

Shit, shock, horror. It's so absurd for me to say the first word. Oh I'm so tense, never tenser.
“So what you scared for?” you said. I think you should know you're my favorite worst nightmare… ‘Cos you’re so pretty and I'm so shy.

Well, I tried to write my number down - I'd never wrote it down before.

“No Montagues or Capulets, darling”. And then flew away.

It’s seemed like weeks or months away, now. But I learned my lesson though. Dirty dance floors are just dreams of naughtiness…

The end.







*Arctic Monkeys's lyrics